domingo, 26 de enero de 2014

Carta N°1

Yo acepto los cargos por haberme entrometido en los sentimientos.
Acepto que no medí las consecuencias y que actué por instinto.
Tal como lo acabas de leer, todo por instinto, porque a veces siento que tengo que irme lejos
para volver renovado, para ser de nuevo yo. ¿Alguna vez supiste quien de verdad era yo?
Crees saberlo, pero déjame decirte que solo yo lo sé.

Puede (solo si mis cálculos son correctos) que nos volvamos a encontrar,
pero por ahora con este pesar debo cargar.
Un pesar que solo es mi deber llevar.
Los perdones están demás, el karma esta aquí y ataca sin parar.

Una voz por ahí me atacó y me dijo: "Si algo te queda de conciencia".
Déjame replicarle que bastante conciencia tengo, que si no fuera así
no estaría escribiendo esto y tal como dijo otra voz mas cristiana, me lo habría pasado
todo por donde quise. Pero no es así.

No escribiré más, para eso habrá una "Carta N°2"
o quizás continúe ésta. En estos instantes solo importa
que yo acepto los cargos por haberme entrometido con los sentimientos,
por haber jugado, por no haber calculado bien, por ser imperfecto, por ser humano, dependiente, enamoradizo y libidinoso.


P.D. Y como ustedes bien piensan... malo.


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